Como antiguo asesor comercial de SORT, Ignacio y María José han tenido a bien dejarme este espacio para presentar mi libro en su magnífico blog de Tecnologías de la Información, del cual fui también colaborador.
Puedo asegurar que esta entrada de poesía no desentona en absoluto, pues conozco de buena tinta que, más allá de dar soporte tecnológico a grandes editoriales, esta empresa acoge entre sus filas a más de un verdadero artista.
AL RESPECTO DE
CYGNUS
“Como la poderosa lanza final del texto que la inaugura, la obra poética Cygnus no trata del deseo de cambiar la vida, sino del profundo anhelo de entrar volando en ella. A esto corresponden, a mi modo de ver, el rostro aéreo y vertiginoso de su expresión y la realidad inasible de una prosa que no aspira a poema ni a relato, ni a ficción ni mucho menos a mera anécdota. Nuestro autor recoge imágenes y tira de ellas en el vuelo de la mañana, cuando sale a buscar la mirada del sol para solazarse y recuperar un fuego antaño despilfarrado en noches de extravío, en lugares donde la experiencia del amanecer no es la felicidad de renacer, sino la constatación de una pesadilla recurrente en la desesperada búsqueda del camino propio. Nuestro autor en su estudio, con mono de alquimista, condensa estas imágenes en el silencio de la tarde y las multiplica en escenas o cuadros que son re-creación de sí mismo como ego elástico que todo lo abarca, pues en este remonte literario y vital de los oscuros senderos hacia un nuevo mar y otro cielo más reales acaba por reconocerse en todas las formas, en la larga campanada que suena después de la última, en la conciencia del espacio contenedor y en la ciencia del cristal que lo ha escogido”.
Ezequiel Muller. París, mayo de 2010
ALGUNOS POEMAS EN PROSA…
ELEGIR UNA PROFESIÓN
Estudiar al amanecer el vuelo de los pájaros. Apuntar a la radiografía de una falange rota en la pizarra luminosa. Chapotear entre manuales para la venta de placas solares. Labrar un terreno con las propias manos. Padre, con todo el respeto, ya fui todo eso en parábola desde la tragedia y el dolor hasta la alegría, el sarcasmo, el recuerdo, el olvido, el recuerdo. Deja que reviente la máquina registradora de una vez por todas. Mi libertad elige la ciencia del cristal. Déjame, pues ya está decidido. Me he vuelto austero y silencioso como un gato. Mi interior sostiene la larga campanada que suena después de la última, así que estoy preparado para encontrar los hilos que conducen a la falange luminosa. La ciencia del viento solar que empuja el corazón, tensa las velas, y nos apunta hacia otro mar y otro cielo más reales.
ECO INTERMINABLE
Ese claro en el bosque fue un campo de fútbol. La profunda capa de hormigón del suelo ha impedido que la naturaleza y los siglos lo hayan devorado definitivamente. Aunque el hierro se ha desintegrado, vigorosas enredaderas mantienen la forma de las porterías como exoesqueletos vacíos. Y aunque los hombres desaparecieron hace tiempo, el extraño canto de los pájaros parece evocar, con un eco interminable, el rumor de voces y las risas de los niños que juegan.
NO HAY PUERTAS
No hay puertas para la onda del amor, que atraviesa piel y piedra, disuelve los velos y alcanza todas las dimensiones. No hay puertas. Mas este atravesar es efecto óptico y mera apariencia, pues el amor es también la partícula que siempre estuvo allí, vibrando en el centro de las primeras cosas, antes de que inventaran las puertas, antes de que aprendieran a posarse las miradas, mucho antes, quizá, de que las cosas fueran.
© Vicente Luengo Moraga 2010
El libro de poemas en prosa Cygnus ya se puede encontrar y adquirir en la página web de la editorial www.eltallerdelpoeta.com
E-mail del autor: vinceluengo@hotmail.com

